Polo Democrático Alternativo Funza

A PROPOSITO DEL DIA NACIONAL DE LOS DD HH

Por: Carlos Julio Buitrago, presidente de la Coordinadora Municipal del Polo Democrático Alternativo de Funza.

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Funza, 9 de septiembre de 2015. Siendo nuestro municipio lo que es, en el decir de algunos, la ciudad de Funza debería aparecer como un espacio privilegiado para el ejercicio de derechos, así como un modelo de construcción de ciudadanía y de espacios comunes que las y los habitantes y transeúntes estarían en la necesidad de impulsar para proteger y promover la pluralidad y complejidad que caracterizan a este núcleo urbano. Aunque no ha habido un ambiente de sensibilidad democrática renovada hacia los derechos humanos en nuestra “ciudad”, tampoco se ha permitido que los temas referidos al espacio común, la apropiación diferenciada que hacen de éste los diversos grupos sociales, la seguridad y los derechos ambientales puedan ser visualizados de manera crítica desde lo que se ha dado en llamar el derecho a la movilidad.

Se trata de una construcción novedosa que – como ocurre con los conceptos jurídicos que se incorporan al lenguaje de los derechos para nombrar nuevas realidades e institucionalizarlas – busca contemplar a la movilidad en sus dimensiones física, legal, social y cultural, para denotar que moverse mediante un espacio urbano implica reconocerse como ciudadana o ciudadano y, en consecuencia, acceder a todos los espacios literales y simbólicos en los que ocurre una vida de calidad. Empecemos por reconocer que la movilidad, es una actividad, un hecho que existe más allá de la voluntad política y el reconocimiento de los derechos humanos. La movilidad urbana es un fenómeno que juega un papel fundamental en la sociedad, en tanto que permite las actividades, integra los espacios y nos permite acceder a los bienes y servicios más básicos para tener una vida digna. Si no lo crees, tan solo imagina qué pasaría si de un día para otro perdieras toda capacidad de salir de tu casa - y de que nadie pueda llegar a ella -, eso sería un mundo sin movilidad. Actualmente en Funza estamos abocados a sufrir los rigores del caos vehicular, el desorden y la delincuencia organizada que nos agobia.

También es un hecho que durante nuestra movilidad en el municipio, todo el día y todos los días, sufrimos disminuciones a nuestra dignidad e integridad personales al ser violado nuestro derecho humano a la movilidad y todos los derechos humanos relacionados a ella. Pensemos en un trayecto ordinario desde nuestro hogar hasta nuestro parque (actualmente en destrucción): el camino inicia por calles y andenes estrechos invadidos por las “apéndices” de los negocios que se amplían hacia la calle, esquivando puestos y postes, a veces incluso tenemos que caminar por la avenida donde no hay respeto para los transeúntes hasta llegar al paradero de la buseta, para luego intentar subir a la que por supuesto va llena a reventar, y a veces acabamos viajando -a exceso de velocidad- cual cirqueros colgados de un tubo. ¿Podemos encontrar violaciones a derechos humanos en este trayecto de todos los días? No me alcanzan los dedos para contarlas.

Este es un pequeño diagnóstico desde la perspectiva de los derechos humanos, donde analizo las circunstancias actuales del marco normativo y de las políticas públicas de la infraestructura en nuestro pueblito, a propósito de hoy, Día Nacional de los Derechos Humanos.